tolera el cielo dicha en vosotros, y yo pierdo por causa vuestra dos parientes. A
todos alcanza hoy el castigo de Dios.
CAPULETO.- Montesco, dame tu mano, el dote de mi hija: mas que esto no
puede pedir tu hermano.
MONTESCO.- Y aún te daré más. Prometo hacer una estatua de oro de la
hermosa Julieta, y tal que asombre a la ciudad.
CAPULETO.- Y a su lado haré yo otra igual para Romeo.
PRINCIPE.- ¡Tardia amistad y reconciliación, que alumbra un sol bien triste!
Seguidme: aún hay que hacer más: premiar a unos y castigar a otros. Triste
historia es la de Julieta y Romeo.

FIN

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