SEÑORA DE CAPULETO.- Sí: buen ratón fuiste en otros tiempos. Ahora ya
velo yo, para evitar tus veladas.
CAPULETO.- ¡Ahora celos! ¿Qué es lo que traes, muchacho?
CRIADO 1°.- El cocinero lo pide. No sé lo que es.
CAPULETO.- Vete corriendo: busca leña seca. Pedro te dirá dónde puedes
encontrarla.
CRIADO 1°.- Yo la encontraré: no necesito molestar a Pedro. (Se van.)


CAPULETO.- Dice bien, a fe mía. ¡Es gracioso ese galopín! Por vida mía. Ya
amanece. Pronto llegará Paris con música, según anunció. ¡Ahí está! ¡Ama,
mujer mía, venid aprisa! (Suena música.) (Al ama.) Vete, despierta y viste a
Julieta, mientras yo hablo con Paris. Y no te detengas mucho, que el novio
llega. No te detengas.



ESCENA V

Aposento de Julieta. Ésta, en el lecho


(El AMA y la SEÑORA)


AMA.- ¡Señorita, señorita! ¡Cómo duerme! ¡Señorita, novia, cordero mío !
¿No despiertas? Haces bien: duerme para ocho días, que mañana ya se
encargará Paris de no dejarte dormir. ¡Válgame Dios, y cómo duerme! Pero es
necesario despertarla. ¡ Señorita, señorita! No falta más sino que venga el
Conde y te halle en la cama. Bien te asustarías. Dime, ¿no es verdad? ¿Vestida
estás, y te volviste a acostar? ¿Cómo es esto? ¡Señorita, señorita!... ¡Válgame
Dios! ¡Socorro, que mi ama se ha muerto! ¿Por qué he vivido yo para ver esto?
Maldita sea la hora en que nací. ¡Esencias, pronto! ¡Señor, señora, acudid!
SEÑORA DE CAPULETO.- (Entrando.) ¿Por qué tal alboroto?
AMA.- ¡Día aciago!
SEÑORA DE CAPULETO.- ¿Qué sucede?
AMA.- Ved, ved. ¡Aciago día!
SEÑORA DE CAPULETO.- ¡Dios mío, Dios mío! ¡Pobre niña! ¡Vida mía!

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