muestra deseoso de combatir; don Jerónirno revela que su
verdadera vocación es de matar moros.
117. El obispo combate con furia; el Cid acude en su ayuda.
118. Los cristianos derrotan al enemigo; el Cid persigue y da
muerte a Biúcar; gana la espada Tizón.
119. Grandes ganancias; el Cid y Minaya alaban a los Infantes de
Carrión; las alabanzas a escar nio; las gananclas les agradan.
120. El Cid pondera la fama de sus yernos.
121. Reparto del botín.
122. Monólogo del Cid sobre la invasión de Marruecos; se reúnen
en corte todos los del Cid; agasajo a los Infantes de Carrión.
123. Palabras de agradecimiento de Fernando de Carrión; crecen
las burlas de los vasallos; los Infantes deciden marchar a Carrión.
124. Los Infantes recuerdan el episodio del león y maquinan
vengarse con el escarnecimiento de sus esposas; dicen al Cid que
quieren lievar a sus mujeres a Carrión para que vean sus
heredades; accede el Cid, que da a sus hijas un valioso ajuar,
grandes riquezas a todos y especial regalo a sus yernos de Colada
y Tizón; las hijas se despiden de sus padres
125. Jimena se despide de sus hijas; el Cid cabalga para despedir
a los viajeros; ciertos agüeros le hacen sospechar de los
casamientos.
126. Envía con la comitiva a su sobrino Félez Muñoz; después de
despedirse regresa a Valencia; los viajeros llegan a Molina; reciben
generosa hospitalidad de Abengalbón los Infantes codician las
riquezas de Abengalbón y platican sobre darle muerte; un moro les
espiaba y se lo cuenta a Abengalón.
127. Abengalbón no les castiga por consideración al Cid.
128. Tras lamentarse y amonestar a los Infantes, Abengalbón se
torna a Molina; los viajeros, ya en Castilla, pasan la noche en el
robledo de Corpes; a la mañana mandan a sus hombres partir; ellos
se quedan y maltratan cruelmente a sus esposas; las dejaron por
muertas.
129. Las hijas del Cid, sin sentido, quedan expuestas a las aves y
animales carnívoros.
130. Los Infantes se ufanan, satisfechos de la venganza por lo del
león.
131. Un presentimiento hace retroceder a Félez Muñoz; busca a
sus primas, las reanima y en su caballo las lleva hasta San
Esteban; al Cid le llega la noticia del escarnio y expresa sus
esperanzas de casar bien a sus hijas; Alvar Fáñez, Pero Bermúdez
y Martín Antolinez se encargan de ir a recogerlas; tierno encuentro.
132. Esperanzas de mejor casamiento y justa venganza; salída de
San Esteban; el Cid se adelanta a recibir a sus hijas.
133. Muño Gustioz es encargado de ir a pedir justicia al rey; éste
se encuentra en Sahagún; Muño le da el mensaje; el rey se
arrepiente de haber ordenado los casamientos y promete ayudar al


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