350

Le alvertiré que en mi pago
Ya no va quedando un criollo:
Se los ha tragao el hoyo,
O juido o muerto en la guerra;
Porque, amigo, en esta tierra
Nunca se acaba el embrollo.



351

Colijo que jué por eso
Que me llamó el Juez un día,
Y me dijo que quería
Hacerme a su lao venir,
Y que dentrase a servir
De soldao de polecía.



352

Y me largó una proclama
Tratandome de valiente;
Que yo era un hombre decente,
Y que dende aquel momento
Me nombraba de sargento
Pa que mandara la gente.



353

Ansí estuve en la partida,
Pero ?qué había de mandar?
Anoche al irlo a tomar
Vide güena coyontura,
Y a mí no me gusta andar

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