Y en montones las de atrás
Contra los palos se estrellan,
Y saltan y se atropellan
Sin que se corten jamás.



326

Y anunque yo por mi inorancia
Con gran trabajo me esplico,
Cuando llego a abrir el pico,
Tengaló por cosa cierta,
Sale un verso y en la puerta
Ya asoma el otro el hocico.



327

Y empresteme su atención;
Me oirá relatar las penas
De que traigo la alma llena;
Porque en toda circustancia,
Paga el gaucho su inorancia
Con la sangre de sus venas.



328

Despues de aquella desgracia
Me refugié en los pajales;
Anduve entre los cardales
Como bicho sin guarida;
Pero, amigo, es esa vida
Como vida de animales.

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