!Amigo, qué tiempo aquél!
!La pucha, que la quería!



305

Era la águila que a un árbol
Dende las nubes bajó;
Era mas linda que el alba
Cuando va rayando el sol;
Era la flor deliciosa
Que entre el trebolar creció.



306

Pero, amigo, el Comendante
Que mandaba la milicia,
Como que no desperdicia
Se fué refalando a casa;
Yo le conocí en la traza
Que el hombre traiba malicia.



307

El me daba voz de amigo,
Pero no le tenía fe;
Era el jefe, y ya se ve,
No podía competir yo;
En mi rancho se pegó
Lo mesmo que un saguaipé.

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