116

Solo tenía cuatro frascos
Y unas barricas vacías,
Y a la gente le vendía
Todo cuanto precisaba...
Algunos creiban que estaba
Allí la proveduría.



117

!Ah, pulpero habilidoso!
Nada le solia faltar.
!Ahijuna!, para tragar
Tenía un buche de ñandú;
La gente le dió en llamar
-El boliche de virtú.-



118

Aunque es justo que quien vende
Algún poquito muerda,
Tiraba tanto la cuerda
Que, con sus cuatro limetas
El cargaba las carretas
De plumas, cueros y cerda.



119

Nos tenía apuntaos a todos
Con más cuentas que un rosario,
Cuando se anunció un salario
Que iban a dar, o un socorro;

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