Adrede parece todo
Pa atormentar a la gente.



113

No teníamos mas permiso,
Ni otro alivio la gauchada,
Que salir de madrugada,
Cuando no habia indio ninguno,
Campo ajuera a hacer boliadas
Desocando los reyunos.



114

Y cáibamos al cantón
Con los fletes aplastaos,
Pero a veces medio aviaos
Con plumas y algunos cueros,
Que pronto con el pulpero
Los teníamos negociaos.



115

Era un amigo del jefe
Que con un boliche estaba;
Yerba y tabaco nos daba
Por la pluma de avestruz,
Y hasta le hacía ver la luz
Al que un cuero le llevaba.

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