RICARDO.- ¿Cómo es posible? ¿Cuándo tenéis el voto del Rey
mismo para sucederte en el trono de Dinamarca?
HAMLET.- Sí, pero mientras nace la yerba... Ya es un poco antiguo
el tal refrán. ¡Ah! Ya están aquí las flautas.




Escena XVII



CÓMICO 3.º y dichos.



(122)
HAMLET.- Dejadme ver una... ¿A qué tengo de ir ahí? Parece
que me quieres hacer caer en alguna trampa, según me cercas por todos
lados.

GUILLERMO.- Ya veo, señor, que si el deseo de cumplir con mi
obligación me da osadía; acaso el amor que os tengo me hace grosero
también e importuno.

HAMLET.- No entiendo bien eso. ¿Quieres tocar esta flauta?
GUILLERMO.- Yo no puedo, señor.

HAMLET.- Vamos.
GUILLERMO.- De veras que no puedo.

HAMLET.- Yo te lo suplico
GUILLERMO.- Pero, si no sé palabra de eso.

HAMLET.- Más fácil es que tenderse a la larga. Mira, pon el pulgar
y los demás dedos según convenga sobre estos agujeros, sopla con la
boca y verás que lindo sonido resulta. ¿Ves? Estos son los toques.
GUILLERMO.- Bien, pero si no sé hacer uso de ellos para que

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