POLONIO.- Adiós, señor.

HAMLET.- ¡Fastidiosos y extravagantes viejos!
(78)
POLONIO.- Si buscáis al príncipe, vedle ahí .




Escena VIII



HAMLET, RICARDO, GUILLERMO



RICARDO.- Buenos días, señor.
GUILLERMO.- Dios guarde a vuestra Alteza.

RICARDO.- Mi venerado Príncipe.
HAMLET.- ¡Oh! Buenos amigos. ¿Cómo va? ¡Guillermo, Ricardo,
guapos mozos! ¿Cómo va? ¿Qué se hace de bueno?

RICARDO.- Nada, señor; pasamos una vida muy indiferente.

GUILLERMO.- Nos creemos felices en no ser demasiado felices.
No, no servimos de airón al tocado de la fortuna.

HAMLET.- ¿Ni de suelas a su calzado?
RICARDO.- Ni uno ni otro.
(79)
HAMLET.- En tal caso estaréis colocados hacia su cintura: allí
es el centro de los favores.

GUILLERMO.- Cierto, como privados suyos.
HAMLET.- Pues allí en lo más oculto... ¡Ah! Decís bien, ella es una
prostituta... ¿Qué hay de nuevo?

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