MARCELO.- Vamos, sigámosle.




Escena XII



HAMLET, LA SOMBRA DEL REY HAMLET



Parte remota cercana al mar. Vista a lo lejos del Palacio de
Elsingor.
HAMLET.- ¿Adónde me quieres llevar? Habla, yo no paso de aquí.

LA SOMBRA.- Mírame.

HAMLET.- Ya te miro.

LA SOMBRA.- Casi es ya llegada la hora en que debo restituirme a
las sulfúreas y atormentadoras llamas.

HAMLET.- ¡Oh! ¡Alma infeliz!
LA SOMBRA.- No me compadezcas: presta sólo atentos oídos a lo
que voy a revelarte.
HAMLET.- Habla, yo te prometo atención.

LA SOMBRA.- Luego que me oigas, prometerás venganza.

HAMLET.- ¿Por qué?

LA SOMBRA.- Yo soy el alma de tu padre: destinada por cierto
tiempo a vagar de noche y aprisionada en fuego durante el día; hasta
que sus llamas purifiquen las culpas que cometí en el mundo. ¡Oh! Si
no me fuera vedado manifestar los secretos de la prisión que habito,
pudiera decirte cosas que la menor de ellas bastaría a despedazar tu
corazón, helar tu sangre juvenil, tus ojos, inflamados como estrellas,

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