CLAUDIO.- ¡La copa envenenada!.. Pero... No hay remedio.
HAMLET.- No, ahora no bebo, esperad un instante.

GERTRUDIS.- Ven, hijo mío, te limpiaré el sudor del rostro.
(231)
LAERTES.- Ahora veréis si le acierto.

CLAUDIO.- Yo pienso que no.

LAERTES.- No sé qué repugnancia siento al ir a ejecutarlo.
HAMLET.- Vamos a la tercera, Laertes... Pero, bien se ve que lo
tomáis a fiesta, batallad, os ruego, con más ahínco. Mucho temo que os
burláis de mí.
(232)
LAERTES.- ¿Eso decís, señor? Vamos.

ENRIQUE.- Nada, ni uno ni otro.
(233)
LAERTES.- Ahora... Ésta...

CLAUDIO.- Parece que se acaloran demasiado. Separadlos.

HAMLET.- No, no, vamos otra vez.
ENRIQUE.- Ved qué tiene la Reina ¡Cielos!

HORACIO.- ¡Ambos heridos! ¿Qué es esto, señor?

ENRIQUE.- ¿Cómo ha sido, Laertes?

LAERTES.- Esto es haber caído en el lazo que preparé, justamente
muero, víctima de mi propia traición.

HAMLET.- ¿Qué tiene la Reina?
CLAUDIO.- Se ha desmayado al veros heridos.

GERTRUDIS.- No, no... ¡La bebida!... ¡Querido Hamlet! ¡La
(234)
bebida! ¡Me han envenenado!

HAMLET.- ¡Oh! ¡Que alevosía!.. ¡Oh!.. Cerrad las puertas...

157