SEPULTURERO 1.º.- Porque allí todos son tan locos como él, y no
será reparado.
HAMLET.- ¿Y cómo ha sido volverse loco?

SEPULTURERO 1.º.- De un modo muy extraño, según dicen.
HAMLET.- ¿De qué modo?

SEPULTURERO 1.º.- Habiendo perdido el entendimiento.
(203)
HAMLET.- Pero, ¿qué motivo dio lugar a eso?

SEPULTURERO 1.º.- ¿Qué lugar? Aquí en Dinamarca, donde soy
enterrador, y lo he sido de chico y de grande, por espacio de treinta
años.

HAMLET.- ¿Cuánto tiempo podrá estar enterrado un hombre sin
corromperse?

SEPULTURERO 1.º.- De suerte que si él no corrompía ya en vida
(como nos sucede todos los días con muchos cuerpos galicados, que no
hay por donde asirlos) podrá durar cosa de ocho o nueve años. Un
curtidor durará nueve años, seguramente.

HAMLET.- ¿Pues qué tiene él más que otro cualquiera?

SEPULTURERO 1.º.- Lo que tiene es un pellejo tan curtido ya, por
mor de su ejercicio, que puede resistir mucho tiempo al agua; y el agua,
señor mío, es la cosa que más pronto destruye a cualquier hideputa de
muerto. Ve aquí una calavera que ha estado debajo de tierra veintitrés
años.

HAMLET.- ¿De quién es?

SEPULTURERO 1.º.- Mayor hideputa, ¡loco! ¿De quién os parece
que será?

HAMLET.- ¿Yo cómo he de saberlo?
SEPULTURERO 1.º.- ¡Mala peste en él y en sus travesuras!... Una
vez me echó un frasco de vino del Rhin por los cabezones... Pues,
(204)
señor, esta calavera es la calavera de Yorick, el bufón del Rey .

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