CLAUDIO.- Sí, Hamlet.
HAMLET.- Muy bien.

CLAUDIO.- Sí, muy bien debe parecerte, si has comprendido el fin
a que se encaminan mis deseos.

CLAUDIO.- Yo veo un ángel que los ve... Pero vamos a Inglaterra.
¡Adiós, mi querida madre!
CLAUDIO.- ¿Y tu padre que te ama, Hamlet?
HAMLET.- Mi madre... Padre y madre son marido y mujer; marido
y mujer son una carne misma, conque... Mi madre... ¡Eh, vamos a
Inglaterra!




Escena VII



CLAUDIO, RICARDO, GUILLERMO



CLAUDIO.- Seguidle inmediatamente, instad con viveza su
embarco, no se dilate un punto. Quiero verle fuera de aquí esta noche.
Partid. Cuanto es necesario a esta comisión está sellado y pronto. Id, no
(156)
os detengáis . Y tú, Inglaterra, si en algo estimas mi amistad (de
cuya importancia mi gran poder te avisa) pues aún miras sangrientas las
heridas que recibiste del acero danés y en dócil temor me pagas
tributos; no dilates tibia la ejecución de mi suprema voluntad, que por
cartas escritas a este fin, te pide con la mayor instancia, la pronta muerte
de Hamlet. Su vida es para mí una fiebre ardiente, y tú sola puedes
aliviarme. Hazlo así, Inglaterra y hasta que sepa que descargaste el
golpe por más feliz que mi suerte sea, no se restablecerán en mi corazón
la tranquilidad, ni la alegría.

114