FAUSTO


acomodarme al mundo. ¡Siénteme tan pequeño delante de
los demás...! Siempre estaré cortado.

MEFISTÓFELES
Todo se remediará, mi buen amigo. Sabrás vivir tan luego
como tengas confianza en ti mismo.

FAUSTO
¿Y cómo salimos de casa, pues? ¿Dónde tienes los
caballos, lacayo, carruaje?

MEFISTÓFELES
Extendemos sencillamente este manto, que nos ha de
llevar por los aires. Para este atrevido viaje, te encargo
sobremanera que no lleves ningún lío abultado. Un poco de
aire ígneo, que yo prepararé, nos elevará pronto de esta tierra,
y si somos ligeros subiremos, con rapidez. Doite mi
enhorabuena por la nueva carrera de tu vida.




EL BODEGON DE AUERBACH EN LEIPZIG

Reunión de alegres camaradas

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