FAUSTO


osadía, y bastará que tengáis confianza en vos mismo, para
que los demás la tengan en vos. Aprended sobre todo a
gobernar a las mujeres. Sus sempiternos ayes y gimoteos,
repetidos de mil maneras diversas, hay que curarlos todos de
un modo único y con sólo portaros tal cual decentemente,
dispondréis de todas ellas como se os antoje. Ante todo, un
título debe darles plena garantía de que vuestro arte
sobrepuja a muchas otras artes. De buenas a primeras palpáis
entonces todas aquellas cositas, alrededor de las cuales otro
va rodando años enteros. Sabed oprimir bien el pequeño
pulso, y asestando picaras miradas de fuego, ceñid con
delicadeza el talle esbelto sin reparo alguno, para ver si le
aprieta demasiado el corsé.

ESTUDIANTE
Eso parece ya mejor. Al menos ve uno el dónde y el
como.

MEFISTÓFELES
Toda teoría es gris caro amigo, y verde el árbol de oro de
la vida,

ESTUDIANTE
Os juro que eso me parece un sueño. ¿Me permitiréis que
venga a molestaros otra vez para escuchar a fondo vuestra sa-
biduría?

MEFISTÓFELES

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