FAUSTO




ACTO QUINTO

SITIO DESPEJADO

UN VIAJERO

EL VIAJERO
Sí, aquellos son los tilos umbrosos en la fuerza de su
edad. ¡y yo debo encontrarlos de nuevo después de tan largo
viaje! Así éste es el antiguo sitio, ésta es aquella choza que me
cobijó cuando las olas, agitadas por la tempestad, me
arrojaron a aquellas dunas. Quisiera bendecir a mis
compasivos huéspedes, pareja excelente que era ya harto
entrada en años en aquellos días para que hoy vuelva yo a
encontrarla. ¡Ah! ¡Qué buena gante era! ¿Llamaré a la puerta?
¿Llamaré a voces...? Yo os saludo, si hospitalarios, gozáis aún
hoy día de la dicha de hacer bien.

BAUCIS
(Buena mujer muy viejecita). Quedito, quedito, caro ad-
venedizo, silencio. Deja descansar a mi esposo. Un sueño

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