FAUSTO


bodegas estén muy copiosamente abastecidas de buen vino.
Por tu parte, sé sobrio y no te dejes llevar por la tentadora
ocasión más allá de la serena alegría.

EL COPERO MAYOR
Príncipe mío, la juventud misma, con sólo tener uno
confianza en ella, cuando menos se espera, hállase
constituida en hombres. Yo me transporto también a esa
gran fiesta. Aderezo de la mejor manera posible el aparador
imperial con vasos suntuosos, todos ellos de oro y plata;
pero antes elijo para ti la copa más exquisita, un límpido
cristal de Venecia, donde está esperando el placer y se
refuerza el sabor del vino sin que éste embriague jamás. De
este maravilloso tesoro muchas veces se fía uno en demasía,
pero más aún guarda tu templanza, altísimo Señor.

EL EMPERADOR
Los cargos que en esta hora solemne os he conferido, los
habéis con seguridad escuchado de una boca infalible. Sagra-
da es la palabra del Emperador, y ella garantiza toda merced.
Con todo, para la confirmación, es menester el valioso
escrito, hace falta la firma. A fin de disponerlo en debida
forma, veo llegar el hombre a propósito en la hora oportuna.
Entra EL ARZOBISPO GRAN CANCILLER

EL EMPERADOR
Cuando se confía una bóveda a la clave, está construida
con seguridad para un tiempo perpetuo. Aquí ves cuatro

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