FAUSTO


Eso no es cosa corriente entre nosotros: soldado y ladrón
en una pieza. Aquel que se acerque a nuestro Emperador, ha
de ser un soldado que tenga honradez.

RAPIÑADOR
La honradez es cosa ya bien sabida: se llama
contribución. Todos sois lo mismo. ¡Paga! es el saludo del
oficio. (A Urraca). Date prisa, y llévate aunque sea a rastras lo
que tienes. Aquí no somos huéspedes bien acogidos. (Vanse
los dos.)

PRIMER SOLDADO
Dí, ¿por qué no le atizaste en seguida un bofetón a ese
pícaro sinvergüenza?

SEGUNDO SOLDADO
Yo no sé, me faltaban las fuerzas. ¡Tenían ellos tanto de
fantasmas...!

TERCER SOLDADO
Yo tenía telarañas en los ojos; veía lucecillas, no
distinguía claro.

CUARTO SOLDADO
Ha hecho todo el día un calor tan bochornoso, tan
pesado, tan sofocante, que no sé cómo expresarlo. El uno
estaba de pie, el otro caía, iba uno a tientas y hería a un
tiempo; a cada golpe era derribado el adversario; delante de

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