JOHAN WOLFGANG GOETHE


URRACA
¡Ay! ¡ay! No puedo más. La carga me rompe el espinazo.
(La arquilla cae al suelo y se rompe.)

RAPIÑADOR
Hay aquí oro bermejo a montones. ¡Aprisa! Cógelo.

URRACA
(Agachándose). Pronto, en la falda. Aun habrá bastante.

RAPIÑADOR
Y aun sobrado. Y ahora, a escape. (Ella se levanta.) ¡Mal
haya! El delantal tiene un agujero. Donde quiera que vayas,
dondequiera que estés, siembras los tesoros a granel.

SOLDADOS DE LA GUARDIA DE NUESTRO
EMPERADOR
¿Qué hacéis ahí en este sitio sagrado? ¿Qué estáis
revolviendo en el tesoro imperial?

RAPIÑADOR
Hemos puesto a salario nuestros miembros, y venimos a
buscar nuestra parte de botín. Es la costumbre en los reales
del enemigo, y nosotros, nosotros también somos soldados.

LOS SOLDADOS DE LA GUARDIA




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