JOHAN WOLFGANG GOETHE


(Vuelto hacia el lado izquierdo a Fausto). Mira. Aquel punto
de allí me parece comprometido. Nuestra posición es
peligrosa. No veo volar piedra alguna; las rocas inferiores son
escaladas, las de arriba están abandonadas ya. ¡Ved ahora...!
El enemigo, avanzando con ímpetu en masas compactas que
se acercan mas y más, ha ganado quizás el desfiladero.
Resultado final de un impío esfuerzo. Vanos son vuestros
artificios.
(Pausa.)



MEFISTÓFELES
Allí llegan mis dos cuervos. ¿Qué mensaje traerán?
Mucho temo que eso vaya mal para nosotros.

EL EMPERADOR
¿Qué significan esas aves de mal agüero? Desde la
ardiente pelea del peñascal, dirigen hacia aquí sus negras
velas.

MEFISTÓFELES
(A los cuervos). Colocaos muy cerquita de mis oídos. Aquel
a quien favorecéis no está perdido, porque vuestro consejo es
razonable.

FAUSTO
(Al Emperador). Sin duda has oído hablar de unas palomas
que, desde las tierras más lejanas, vuelven para incubar su

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