FAUSTO




FAUSTO
Las cosas han sucedido a medida del deseo de los
mejores Vasallos, que firmes y leales se mantienen a tu lado.
Por allí se acerca el enemigo; llenos de ardor, los tuyos
aguardan. Ordena el ataque, el momento es propicio.

EL EMPERADOR
Yo resigno aquí el mando. (Al General en jefe.) A ti
incumbe, príncipe, cumplir tu deber.

EL GENERAL EN JEFE
Entonces, pues, que se ponga en marcha el ala derecha.
La izquierda del enemigo, que está subiendo ahora mismo,
antes de haber dado el último paso, ha de ceder a la fuerza
juvenil de una fidelidad puesta a prueba.
(Indicando a la derecha). Permite, pues, que sin tardanza
tome sitio en tus filas este héroe solícito, que se incorpore es-
trechamente a ellas, y de esta suerte asociado, de impulso a su
vigorosa naturaleza.

MATACHÍN
(Adelantándose). Quien me muestra la cara, no la vuelve sin
tener rotas las quijadas. Quien me vuelve la espalda, tendrá al
punto desmazalados cuello, cabeza y topete bamboleando
horriblemente sobre el cogote. Y si tus hombres hieren luego
con la espada y la maza, como yo enfurecidos, cae el



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