FAUSTO




EL EMPERADOR
No me queda más que aplaudir. Aquí pueden ponerse a
prueba brazo y pecho.

EL GENERAL EN JEFE
Allí, en los espacios llanos de la pradera central, ves la
falange muy animada para lidiar. Brillan las picas
centelleando en el aire a los rayos del sol, a través de los
nebulosos vapores de la mañana. ¡Cuán sombrío ondula el
poderoso cuadro! ¡Millares de hombres hay aquí enardecidos
por una grande acción! Por esto puedes apreciar el poder de
la masa; yo la creo capaz de desbaratar las fuerzas del
enemigo.

EL EMPERADOR
Por vez primera se me ofrece tan bello golpe de vista. Un
ejército tan bien vale por dos.

EL GENERAL EN JEFE
De nuestra izquierda nada tengo que decir. Valientes
héroes ocupan el empinado risco. El peñascal en donde
ahora relucen las armas, defiende el importante paso del
estrecho desfiladero. Presiento ya que aquí se estrellarán de
improviso las fuerzas del adversario en la sangrienta empresa.

EL EMPERADOR



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