JOHAN WOLFGANG GOETHE


Arrogancia y peligro, ¡suerte fatal!

EUFORIÓN
Pero... ¡y se despliega un par de alas! ¡Allí! Debo partir. Es
preciso, es preciso. Permitid que yo emprenda el vuelo. (Se
lanza a los aires, los vestidos le llevan un momento; su cabeza se vuelve
radiante; en pos de él deja un rastro de luz.)

EL CORO
¡Icaro! ¡Icaro! ¡Basta de tormentos!
(Un bello adolescente cae a los pies de sus padres; se cree reconocer en
el cadáver una figura conocida; pero la parte corporal desaparece al
momento; la aureola se remonta hacia el cielo a manera de un cometa.
La túnica, el manto y la lira quedan abandonados en el suelo.)

HELENA y FAUSTO
Al regocijo sucede luego un horrible pesar.

EUFORIÓN
(Voz que sale de lo profundo). No me dejes solo, madre, en el
reino sombrío.
(Pausa.)

EL CORO
(Canto fúnebre). ¡Solo! Nunca, doquiera que te halles, pues
creemos reconocerte. ¡Ah! Más que huyas de la luz del día,
ningún corazón se apartará de ti. Con todo apenas
podríamos lamentarnos; con envidia cantamos tu suerte. En

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