FAUSTO


EUFORIÓN
No; no he aparecido niño; armado llega el adolescente;
aliado con los fuertes, los libres, los audaces, ha obrado ya en
espíritu. Partamos ahora, al instante; allí se abre el camino de
la gloria.

HELENA Y FAUSTO
Apenas llamado a la vida, apenas expuesto a la luz del día,
desde vertiginosas alturas, suspiras por un sitio fecundo en
dolo res. ¿Nada enteramente somos, pues, para ti? ¿Es un
sueño esta dulce unión?

EUFORIÓN
¿No oís el trueno en el mar? ¿No lo oís repercutir allí de
valle en valle, y en el polvo y en las olas chocar un ejército
contra otro ejército, en impulso tras impulso, hacia el dolor y
el tormento? Y la muerte es la consigna: esto desde luego se
comprende.

HELENA, FAUSTO y EL CORO
¡Qué espanto! ¡Qué horror! ¿La muerte es, pues, una
consigna para ti?

EUFORIÓN
¿Debería yo mirarlo desde lejos? No; yo comparto afanes
y riesgos.

HELENA, FAUSTO y EL CORO

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