JOHAN WOLFGANG GOETHE


Aquel que en la paz desea de nuevo la guerra, está
privado de la dicha de la esperanza.

EUFORIÓN
A aquellos que este país engendró de peligro en peligro,
libres, de un arrojo sin límites, pródigos de su propia sangre,
por un sagrado sentimiento que nada puede ahogar, a todos
los combatientes reporte ello la victoria.

EL CORO
Mirad hacia arriba, ved como se ha elevado, y a pesar de
esto, no nos parece pequeño. ¡Cuán radiante aparece bajo el
arnés, con el brillo del bronce y del acero, cual si estuviera
dispuesto para la victoria!

EUFORIÓN
Nada de vallados, nada de murallas. Conózcase tan sólo
cada uno a si mismo. Para resistir, el broncíneo pecho del
hombre es un fuerte castillo. ¿Queréis ser invencibles?
Armaos a la ligera y corred al cam-po; las mujeres se vuelven
amazonas, y cada niño llega a ser un héroe.

EL CORO
¡Remóntese al cielo la santa Poesía! ¡Relumbre la estrella
más hermosa lejos y cada vez más lejos! No por eso dejará de
llegar siempre hasta nosotras. Se la oye aún; se la escucha con
agrado.



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