FAUSTO


¡Cuándo acabará todo eso! Ese zangoloteo no puede
divertirme lo más mínimo.
(EUFORIÓN y EL CORO, danzando y cantando, se mueven
en hileras entrelazadas.)

EL CORO
Cuando meneas graciosamente los brazos, cuando,
sacudiéndola, agitas en su esplendor tu rizada cabellera,
cuando tu pie se desliza tan ligero sobre la tierra, cuando acá
y acullá otra vez los anillos pasan alrededor de la cadena, has
logrado tu objeto, niño encantador. Todos nuestros
corazones se sienten atraídos a ti.
(Pausa.)

EUFORIÓN
Vosotras sois otras tantas cervatillas de ligeros pies. Para
un nuevo divertimiento, alejaos presto de aquí. Yo soy el
cazador, vosotras sois la caza.

EL CORO
Si quieres atraparnos, no te apresures; porque al fin no
deseamos más que abrazarte, hermosa criatura.

EUFORIÓN
¡Ea, a través de los sotos! ¡Hacia troncos y piedras! Me re-
pugna lo que se logra con leve esfuerzo; lo que se obtiene
por la violencia es casi lo único que me halaga.



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