JOHAN WOLFGANG GOETHE


se ha hecho muy digna por una acertada dirección durante
dilatados años. Y puesto que, ya reconocida, ocupadas hoy
de nuevo la antigua plaza de Reina y señora de la casa,
empuña las riendas desde tanto tiempo aflojadas, gobierna
ahora; toma posesión del tesoro, y por añadidura, de todas
nosotras juntas. Pero, ante todo, protégeme a mí, la más
anciana, contra esa turba que, al lado de tu belleza de cisne,
no es otra cosa que una manada de graznadoras ocas mal
aladas.

LA CORIFEA
¡Cuán fea, al lado de la belleza, se muestra la fealdad!

FÓRCIDA
¡Cuán necia, al lado de la discreción, es la necedad!
(A partir de aquí, responden las Coristas saliendo del coro una por
una)

PRIMERA CORISTA
Haznos saber de tu padre, el Erebo; infórmanos de tu
madre, la Noche.

FÓRCIDA
Y tú, habla de Escila, tu prima hermana.

SEGUNDA CORISTA
Más de un monstruo figura en tu árbol genealógico.



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