FAUSTO


mas nosotros, los espíritus, somos de un parecer totalmente
distinto, el único acertado: son palomas que acompañan en
su travesía la concha de mi hija, aves de un vuelo maravilloso
de índole especial, aprendido desde remotos tiempos.

THALES
También juzgo ser lo mejor lo que bien le parece al digno
hombre cuando, en el nido apacible y cálido, se mantiene
viva una cosa sagrada.

PSILOS Y MARSOS
(Montados en toros, becerros y carneros marinos). En las agrestes
y profundas cavernas de Chipre, no cegadas por el dios del
mar ni destruidas por Seismos, nosotros, acariciados por
eternas brisas, como en antiquísimos días, y sintiendo una
satisfacción tranquila, guardamos el carro de Cipris, y en
medio del murmurio de la noche, a través del gracioso
entretejido de las ondas, hacia aquí conducimos, invisibles
para la nueva generación, tu más encantadora hija.
Silenciosamente activos, no tememos ni el Águila en el León
alado ni la Cruz ni la Media Luna; poco nos importa cómo
viven y gobiernan allá arriba ni cómo de un modo alternado
se agitan y mueven, se persiguen y exterminan desolando
mieses y ciudades. Siguiendo como hasta ahora, conducimos
aquí la más hechicera soberana.

LAS SIRENAS



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