JOHAN WOLFGANG GOETHE


PROTEO
Acompáñame, ser inmaterial, a la húmeda extensión. En
ella, al momento vives a tus anchuras; aquí te mueves a
placer. Sólo te encarezco que no aspires a órdenes más
elevadas, porque, no bien te hayas vuelto hombre, todo
enteramente se acabó para ti.

THALES
Eso según y conforme. También es cosa muy grata ser
hombre digno en su época.

PROTEO
(A Thales). Sí, alguno de tu condición, sin duda. Eso dura
todavía algún tiempo, puesto que desde hace muchos
centenares de años, te veo entre las pálidas legiones de
espíritus.

LAS SIRENAS
(En las rocas). ¿Qué anillo de pequeñas nubes forma al-
rededor de la Luna un cerco tan magnífico? Son palomas
enardecidas de amor, y cuyas alas son blancas como la luz.
Pafos ha enviado aquí su bandada de ardorosas aves.
Completa está nuestra fiesta; apacible deleite, colmado y
puro.

NEREO
(Avanzando hacia Thales). Un viandante nocturno, sin
duda, cali-ficaría de fenómeno atmosférico esta corona lunar;

402

401