JOHAN WOLFGANG GOETHE


(A las señoritas de la clase media). ¡Oiga! ¡y qué peripuestas
vais! ¡La hermosa juventud! ¿Quién no se encaprichará por
vosotras? Pero no seáis tan orgullosas. ¡Vaya, eso sí que está
bien! Cuando yo podría proporcionaros lo que deseáis!

UNA DE LAS SEÑORITAS
Vámonos, Águeda. Mucho me guardo de ir en público
con tales brujas. Por cierto que ella me hizo ver, en la noche
de San Andrés, a mi futuro novio en persona.

LA OTRA SEÑORITA
A mí me lo enseñó en el cristal. Vestía de militar,
acompañado de varios calaverones. Pero, por más que miro a
mi alrededor y le busco por todos lados, mi novio no quiere
toparse conmigo.

SOLDADOS
Castillos con altas murallas y almenas, mozas arrogantes y
esquivas quisiera yo conquistar. Audaz es la empresa,
espléndido el galardón. Y dejamos que el clarín nos llame lo
mismo al placer que al exterminio. ¡Esto es un asalto! ¡Esto
es la vida! Mozas y castillos, todo se ha de rendir. Audaz es la
empresa, espléndido el galardón. Y los soldados marchando
van.




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