FAUSTO


Hormigas, Pulgarcillos y otros minúsculos seres activos. (A
Homúnculo). Tú no aspiraste jamás a la grandeza, has vivido
confinado en la soledad; si puedes habituarte a la soberanía,
yo te hago coronar por rey.

HOMÚNCULO
¿Qué dice mi Thales?

THALES
No te lo aconsejara yo. Con los pequeños, se obran
pequeñas acciones, con los grandes, el pequeño se vuelve
grande. Mira allí. La negra nube de grullas amenaza a ese
pueblo alborotado y amenazaría asimismo al rey. Con sus
afilados picos y sus patas provistas de garfas, se arrojan sobre
los pequeños. Brillan ya los relámpagos de la fatalidad.
Manos criminosas dieron muerte a las garzas reales que
rodeaban el tranquilo y pacífico estanque. Mas aquella lluvia
de mortíferas saetas provoca una venganza cruel y sangrienta,
excita el furor de los próximos allegados contra la criminal
raza de los Pigmeos. ¿De qué sirven ahora escudo, yelmo y
lanza? ¿Qué aprovecha a los enanos el brillante plumaje de
las garzas reales? ¡Ved como se escon-den los Dáctilos y las
Hormigas! Vacila ya la hueste, huye, se des-banda.

ANAXÁGORAS
(Solemnemente, después de una pausa). Si hasta aquí he podido
celebrar las potencias subterráneas, en esta ocasión me dirijo
hacia arriba ... ¡Tú que estás ahí en lo alto, nunca envejecida,

381

380