JOHAN WOLFGANG GOETHE




FAUSTO
Dime: ¿a qué país me has conducido, en medio de la
tétrica noche, a través de arenosas vertientes?

QUIRÓN
Aquí, teniendo el Penco a la derecha y el Olimpo a la iz-
quierda, Roma y Grecia se disputaron en combate el
vastísimo reino que se pierde en la arena. Huye el rey, triunfa
el ciudadano. Levanta la vista. Aquí muy cerca, a la claridad
de la luna, elévase grandioso el templo eterno.

MANTO
(Dentro del templo, soñando). Un casco de caballo hace
resonar la gradería sagrada. Hacia aquí llegan unos
semidioses.

QUIRÓN
Cabal. Abre los ojos.

MANTO
(Despertándose). Con bien vengas. Veo que no has dejado
de volver.

QUIRÓN
Y también está en pie todavía ese templo que te sirve de
morada.



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