FAUSTO




QUIRÓN
¡Bah...! La belleza femenil nada significa. Harto a menudo
no es más que una imagen yerta y fría. Sólo puedo celebrar
aquel ser que vierte alegría y gozo de vivir. La belleza cifra su
dicha en sí misma; la gracia es lo que hace irresistible, como
Helena cuando yo la llevé.

FAUSTO
¿Tú la llevaste?

QUIRÓN
Sí, sobre este lomo.

FAUSTO
¿No estoy ya asaz turbado para que el ocupar tal sitio
deba colmarme de felicidad?

QUIRÓN
Cogíame así por la cabellera, cual lo haces tú.

FAUSTO
¡Oh! Yo me pierdo por completo. Cuéntame cómo. Ella
es mi ú-nico anhelo. ¡Ah! ¿de dónde, dónde la llevaste?

QUIRÓN
Fácil es satisfacer a tu pregunta. Los Dióscuros habían a
la sazón librado a su tierna hermana de las garras de sus

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