JOHAN WOLFGANG GOETHE


FAUSTO
(Avanzando). ¡Qué maravilloso! El espectáculo me llena de
satisfacción. En medio de lo monstruoso, veo grandes,
vigorosos trazos. Presiento ya una suerte favorable. ¿Adónde
me transporta esta vista imponente? (Señalando las Esfinges).
Ante éstas detúvose un día Edipo. (Señalando las Sirenas). Ante
éstas se retorcía Ulises en sus ataduras de cáñamo. (Señalando
las Hormigas). Por éstos fué acumulado el más rico tesoro,
(Señalando los Grifos). Por éstos fué guardado fielmente y de
un modo irreprochable. Siéntome penetrado de un nuevo
espíritu; grandes las figuras, grandes los recuerdos.

MEFISTÓFELES
Otras veces los hubieras ahuyentado a fuerza de
maldiciones; mas ahora eso parece interesarte, pues allí donde
se busca a la mujer amada, hasta los monstruos son bien
acogidos.

FAUSTO
(A las Esfinges), Vosotras, imágenes de mujeres, preciso es
que me respondáis: ¿Alguna de vosotras ha visto a Helena?

LAS ESFINGES
No alcanzamos hasta sus días. Hércules dió muerte a la
última de nosotras. Podrías informarte de eso por Quirón,
que anda galopando por estos contornos en la presente
noche de fantasmas. Si se detiene por ti, mucho habrás ade-
lantado.

352

351