JOHAN WOLFGANG GOETHE


MEFISTÓFELES
Huélgome de haberos atraído con el son de la campana.
Entonces no os tenía yo en poco: la oruga, la crisálida
anuncian ya la futura mariposa de brillantes colores. Con
vuestra cabeza rizada y vuestro cuello de encaje, sentíais un
placer infantil. Seguramente no habéis nunca llevado coleta.
Hoy os veo con el cabello al estilo sueco. Tenéis el aire del
todo arrogante y resoluto, pero no os volváis a casa tan
absoluto.

EL BACHILLER
Mi viejo señor, nos hallamos en el mismo sitio que la otra
vez., Considerad, sin embargo, la corriente de los tiempos
modernos y escusad palabras de doble sentido. Ahora, al
revés de antes, abrimos el ojo. Os burlásteis del bueno e
ingenuo muchacho, y eso lo habéis logrado sin arte alguno,
cosa a que hoy nadie se atreve.

MEFISTÓFELES
Cuando a la juventud se le dice la pura verdad, en modo
alguno les acomoda a los mozalbetes; mas, cuando
transcurridos varios años, la han duramente experimentado
ellos sobre su mismo pellejo enton-ces, en su petulancia, se
figuran que ha salido de su propio caletre, y así van diciendo
que el maestro era un imbécil.

EL BACHILLER



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