FAUSTO


EL ASTRÓLOGO
Una palabra no más. Después de todo cuanto ha
ocurrido, yo titulo la pieza: El Rapto de Helena.

FAUSTO
¡Qué rapto! ¿No estoy yo para nada aquí7 ¿No tengo en
la mano esta llave? A través de los horrores, de las ondas y
del oleaje de las soledades, ella me ha guiado aquí en sitio
firme. Aquí hago pie. Lo de aquí son realidades. Desde aquí
el espíritu osa luchar con los espírituss, y asegurarse el vasto y
doble imperio. Ella, que tan lejos estaba, ¿cómo puede estar
más cerca? Yo la salvo, y por lo mismo, es dos veces mía...
¡Valor! ¡Madres! ¡Madres! Preciso es que me lo concedáis.
Quien la ha conocido, no puede vivir sin ella.

EL ASTRÓLOGO
¿Qué haces, Fausto? ¡Fausto...! La coge con violencia. La
figura se torna ya confusa... Vuelve la llave hacia el joven, le
toca... ¡Ay de nosotros! ¡Ahora! ¡Al instante!
(Explosión. Fausto yace desvanecido en el suelo. Las dos Sombras
se disipan en vapor.)

MEFISTÓFELES
(Cargándose a Fausto en hombros). ¡Eso os habéis ganado! El
encargarse de locos acaba por dañar al mismo diablo.
(Tinieblas, tumulto)




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