JOHAN WOLFGANG GOETHE


sin límite, es lo que me gusta a mí; el cénit ojival eleva el
espíritu; una construcción parecida nos edifica más que otra
alguna.

EL ASTRÓLOGO
Acoged con respeto las horas concedidas por los astros;
que por la mágica palabra quede atada la razón, y que, por el
contrario, la soberbia y audaz fantasía emprenda extenso y
libre vuelo. Mirad ahora con vuestros propios ojos lo que
osadamente anheláis. Imposible cosa es, y por lo mismo,
digna de fe.
FAUSTO surge del suelo en el otro lado del proscenio
En traje sacerdotal, coronadas las sienes, un hombre
prodigioso ahora da cima a lo que con ánimo comenzó. Un
trípode sube con él de una honda caverna. Paréceme ya sentir
el aroma del incienso que sale del braserillo. Se dispone a
bendecir la grande obra. En adelante, sólo pueden suceder
cosas afortunadas.

FAUSTO
(Con solemnidad). En vuestro nombre, Madres, que reináis
en lo infinito y vivís eternamente solitarias, pero a la vez
sociables. En torno de vuestra cabeza flotan las imágenes de
la vida, móviles aunque sin vida. Lo que un día existió, en su
forma y en todo su esplendor se mueve allí, pues intenta
existir eternamente. Y vosotras lo distribuís, potestades
omnipotentes, en el pabellón del día, en la bóveda de la
noche. Unas de ellas son arrastradas por la dulce corriente de

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