FAUSTO


MEFISTÓFELES
Desciende, pues. Podría también decir: Sube. Es igual.
Huye de lo que tiene existencia, lánzate a los libres, ilimitados
espacios de las imágenes. Deléitate en lo que desde hace
mucho tiempo, no existe. Cual hileras de nubes, se entrelaza
el torbellino. Agita la llave en el aire, y haz por tener las
imágenes a distancia del cuerpo.

FAUSTO
(Con exaltación). ¡Bien! Empuñándola con fuerza, siento
un nuevo vigor; dilátase el pecho para emprender la grande
obra.

MEFISTÓFELES
Un trípode ardiente te dará a conocer al fin que has,
llegado al fondo, a lo más profundo de todo. A su
resplandor verás las Madres; unas están sentadas, otras en pie
y andan vagando al azar. Formación, transformación, eterno
juego del Pensamiento eterno. Rodeadas de las flotantes
imágenes de toda criatura, ellas no te verán, pues sólo
perciben los esquemas. Cobra entonces valor, porque es
grande el peligro; corre en derechura al trípode, y tócalo con
la llave.
(Fausto, con la llave en la mano, torna una resuelta actitud im-
perativa) .

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