FAUSTO


acompañado de nosotros, se llegó a ti diciendo: "Asegúrate el
noble placer de la fiesta, la prospe-ridad del pueblo, con
unos pocos rasgos de pluma." Tú los trazaste cla-ros, y luego,
esta noche, unos hechiceros reprodujeron esto rápida-mente
a millares, y a fin de que todos s aprovechen del beneficio sin
dilación alguna, hemos timbrado después la serie entera.
Billetes de diez, treinta, cincuenta y ciento están prestos ya.
No podéis figuraros cuánto bien ha hecho esto al pueblo.
Ved vuestra ciudad, antes medio enmohecida en la muerte;
ahora todo vive y bulle saboreando el placer. Por más que tu
nombre haga desde mucho tiempo la felicidad del mundo,
nunca se le ha considerado de un modo tan halagüeño. El
alfabeto desde hoy está de más. Con este signo, ahora cada
uno llega a ser feliz.

EL EMPERADOR
Y para mis súbditos, ¿vale éso como buen oro? Para el
ejército, para la corte, ¿basta eso como plena paga? Por
mucho que ello me asombre, debo admitirlo.

EL SENESCAL
Imposible seria retener las fugitivas hojas, con la celeridad
del rayo hanse diseminado en la circulación. Las casas de
cambio tienen las puertas abiertas de par en par, y allí se hace
honor a cada billete por medio del oro y de la plata, con
algún descuento, es verdad. De allí se va entonces a casa del
carnicero, del panadero, del tabernero; medio mundo no
parece pensar sino en comilonas, mientras que el otro medio

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