FAUSTO


tiempo han sido crucificados o condenados a la hoguera...
Pero dispensadme, amigo, la noche está muy avanzada, y es
menester que por hoy hagamos punto aquí.

WAGNER
Con gusto hubiera seguido en vela para continuar con
vos una plática tan instructiva; pero mañana, como primer
día de Pascua, per-mitidme haceros alguna que otra pregunta.
Con afán me he consa-grado al estudio; verdad es que ya sé
mucho, pero quisiera saberlo todo. (Vase.)

FAUSTO
(Solo). ¡Cómo nunca desaparece toda esperanza de la
cabeza de aquel que siempre se aferra a cosas insulsas! Con
ávida mano escarba la tierra buscando tesoros, y se da por
satisfecho, si encuentra unas lombrices. ¿Es posible que se
deje oír semejante voz humana en este sitio, donde me
rodeaba un mundo de visiones? Mas ¡ay! por esta vez te lo
agradezco, ¡oh tú, el más mísero de todos los hijos de la
tierra! Tú me arrancaste de los brazos de la desesperación,
que amenazaba trastornar mis sentidos. ¡Ah! Tan colosal era
la aparición que a su lado no pude menos de juzgarme un
pigmeo.
Yo, imagen de la Divinidad, yo que me figuraba estar ya
muy cerca del espejo de la verdad eterna, que gozaba de mí
mismo, bañado en la luz y el esplendor celeste, y había
despojado al hijo de la tierra; yo, superior al querubín, yo,
cuya libre fuerza, llena de presen-timientos, ya pretendía

29

28