JOHAN WOLFGANG GOETHE


EL HERALDO
¡Qué es eso, insensatos! ¿Qué debo pensar de tal cosa?
Esto, no pasa de ser una broma de máscaras. Esta noche no
se pide más. ¿Imagináis acaso que os van a dar oro y objetos
de valía? En este juego, aun las mismas fichas son demasiada
cosa para vosotros, ¡Necios! ¡De una lisonjera apariencia
hacer al punto una realidad positiva! ¿De qué os serviría la
realidad...? Agarráis por todos los cabos una vaporosa
ilusión... Pluto disfrazado, héroe carnavalesco, échame esa
gente fuera de aquí.

PLUTO
Tu vara es muy a propósito para eso. Préstamela por un
momen-to... La introduzco en el fuego hirviente... ¡Ea!
¡Máscara, estad alerta! ¡Cómo reluce, crepita y chisporrotea!
La vara está ya hecha ascua. Quien se llega demasiado cerca,
al punto queda abrasado sin piedad... Ahora empiezo a dar
mi vuelta.

CLAMOREO Y ATROPELLO
¡Ay! ¡Estamos perdidos... ! Sálvese quien pueda... Hazte
atrás, atrás, tú que te hallas en pos de mí... Eso me lanza
chispas en la cara... Me oprime el peso de la vara encendida...
Estamos perdidos todos, todos sin remedio... ¡Atrás, atrás,
avalancha de máscaras! ¡Atrás, atrás, multitud insensata...!
¡Oh! Si tuviera yo alas, echaría a volar.

PLUTO

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