JOHAN WOLFGANG GOETHE


al fiel Asmodeo para sembrar la desdicha en tiempo
oportuno. Así, a pares, causo la perdición del linaje humano.

TISISFONE
Para el perjuro, en vez de malas lenguas, mezclo el
veneno y aguzo el puñal. Si amas a otra, más tarde o más
temprano el exterminio caerá sobre ti. Preciso es que lo más
dulce de los guiños se convierta en hiel y espumarajos. Aquí,
nada de regateos, nada de transacciones. Como lo hizo, lo
paga. Nadie hable de perdón. A las peñas voy a quejarme de
mi malandanza, y el eco, escuchad, responde: "¡Vengan-za!"
Y quien varía no ha de vivir.

EL HERALDO
Tened a bien haceros a un lado, pues lo que ahora llega
no es de vuestra laya. Veis como a través de la compacta mul-
titud se acerca una montaña, con los costados soberbiamente
cubiertos de vistosos tapices, provista la cabeza de largos
colmillos y de una trompa serpentina. Misteriosa es, pero yo
os indico la clave. Sobre su cerviz está sentada una mujer
graciosa y fina, que con una débil varilla la gobierna con
destreza. La otra, que está en pie en lo alto, arrogante,
majestuosa, se halla rodeada de un brillo que me deslumbra
en demasía. Al lado marchan encadenadas dos nobles
mujeres, angustiosa la una, placen-tera a la vista la otra. La
una ansía la libertad; la otra se siente libre. Descubra cada
cual quién es.



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