JOHAN WOLFGANG GOETHE


imaginar; el juego de prendas y el de la gallina ciega ningún
efecto bastaron a producir. Hoy los locos andan sueltos,
descubre tu seno, hija mía; tal vez alguno quede cogido.
Algunas jóvenes y lindas COMPAÑERAS acuden a juntarse al
GRUPO; la charla familiar se hace ruidosa.
Unos PESCADORES y PAJAREROS, provistos de redes,
anzuelos, varetas con liga y otros enseres por el estilo, entran y se
mezclan con las hermosas jóvenes. Sus mutuas tentativas para atraer,
atrapar, huir y sujetar dan ocasión a los más sabrosos diálogos.

LEÑADORES
(Entrando de un modo brusco y grosero). ¡Ea! ¡Plaza!
¡Despejad! Nos hace falta espacio. Talamos árboles que caen
crujiendo, y cuando trajinamos leña menudean los
encontrones. En elogio nuestro, poned esto en claro, pues si
los rústicos no trabajáramos as! en el campo, ¿cómo se las
compondrían las personas finas, por más que se devanaran
los sesos? Tenedlo bien entendido: si nosotros no
sudáramos, os quedarías yertos de frío.

POLICHINELAS
(Torpes, casi imbéciles). Vosotros sois los tontos, que
nacisteis encorvados; nosotros somos los listos, que jamás
llevamos cosa alguna, puesto que nuestros gorros, chaquetas
y guiñapos son ligeros y fáciles de llevar. Y satisfechos y
siempre ociosos, calzados los pies con pantuflos, corremos
por las ferias entre la muchedumbre, nos quedamos con la
boca abierta y cacareamos delante de la gente. Armando tal

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