FAUSTO




DIA NEBULOSO

Campo

FAUSTO, MEFISTÓFELES

FAUSTO
¡En la miseria! ¡En la desesperación! ¡Lastimosamente
extraviada largo tiempo en la tierra, y al fin encarcelada!
Como una criminal, ¡recluída la dulce e infortunada criatura
en una mazmorra para sufrir horribles tormentos...! ¡Hasta
ese extremo! ¡Y tú me lo tenías oculto, espíritu aleve y ruin!
Quédate, sí, quédate. Revuelve airado en sus órbi-tas tus ojos
diabólicos. Quédate para provocarme con tu insoportable
presencia. ¡Encarcelada! ¡Sumida en irreparable desventura!
¡Entregada a los malos espíritus y a la humanidad que juzga
sin compasión! ¡Y mientras estás meciéndome en insulsos
devaneos, me ocultas su deso-lación creciente, y la dejas
morir en el mayor abandono!



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