FAUSTO


Anúblase el ambiente sobre mi... la luna vela su luz... mi
lám-para se amortigua. Exhálanse vapores... rojas centellas
surcan el aire en derredor de mis sienes... un frío
estremecimiento baja como un soplo desde la bóveda y se
apodera de mí. Bien lo veo: eres tú que flotas en torno mío.
espíritu que yo imploro. ¡Muéstrate a mi vista! ¡Ah! ¡cómo se
sobresalta mi corazón! Todos mis sentidos pugnan por
abrirse a nuevas impresiones. Siento cómo mi corazón se
entrega, por completo a ti. ¡Aparece! ¡aparece! Preciso es,
aunque me cueste la vida.
(Coge el libro y pronuncia misteriosamente el signo del espíritu.
Surge de pronto una llama rojiza, y en medio de ella aparece EL
ESPÍRITU).

EL ESPÍRITU
¿Quién me llama?

FAUSTO
(Volviendo la cabeza a otro lado). ¡Espantosa visión!

EL ESPÍRITU
Me has atraído con fuerza; largo tiempo aspiraste en mi
esfera, y ahora...

FAUSTO
¡Ay de mí! No puedo resistir tu presencia.

EL ESPÍRITU

23

22