FAUSTO


UN HOMBRE MUNDANO
Sí, creedme: Todos los medios son buenos para los
devotos. Aquí en el Blocksberg forman más de un
conventículo.

UN DANZARÍN
¿Si vendrá un nuevo coro? Oigo lejanos tambores... Tran-
quilizaos: son los monótonos alcaravanes de los cañaverales.

EL MAESTRO DE BAILE
¡Cómo levanta cada uno las piernas, a pesar de todo, y
sale como puede del aprieto! El contrahecho salta, el
zamborotudo va dando brincos, sin que nadie se inquiete
por la figura que hace.

EL RASCADOR DE VIOLÍN
Esa chusma se odia de corazón, y de buena gana se
destrozarían unos a otros. La cornamusa los une aquí, como
unía la lira de Orfeo las bestias feroces.

UN DOGMÁTICO
Yo no me dejo extraviar por los gritos ni por la crítica ni
por la duda. El diablo debe ser realmente alguna cosa; de lo
contrario, ¿cómo habría diablos?

UN IDEALISTA




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