JOHAN WOLFGANG GOETHE




MEFISTÓFELES
¡Déjalo, déjalo! Eso no hace bien a nadie. Es una figura
encantada y sin vida, una sombra. No es bueno encontrarla.
Su mirada fija hiela la sangre, y el hombre se convierte casi en
piedra. Sin duda habrás oído hablar de Medusa...

FAUSTO
En verdad, son los ojos de una muerta, que una mano
amorosa no ha cerrado. Este es el seno que Margarita me
ofreció; éste es el delicioso cuerpo que yo gocé.

MEFISTÓFELES
Eso es hechicería, insensato que te dejas fácilmente
seducir. Porque ella se presenta a cada uno como si fuera su
amada.

FAUSTO
¡Qué delicia! ¡Qué tormento! No puedo sustraerme a su
mirada ¡Cuán extraño es que adorne su hermoso cuello un
solo cordoncito rojo no más ancho que el canto de una
cuchilla!

MEFISTÓFELES
En efecto. También lo veo yo. Puede asimismo llevar la
cabeza bajo el brazo, pues se la cortó Perseo, ¡Siempre ese
afán de quimeras! Ven, pues, al pequeño collado. Es tan



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