JOHAN WOLFGANG GOETHE


¡Cómo! ¿Te arrastraron ya ahí abajo? Entonces será
menester que haga uso de mi derecho doméstico. ¡Ea! ¡Plaza!
Aquí viene el señor Voland. ¡Plaza, querida chusma! ¡Plaza!
Aquí, doctor, agárrate a mí. Y ahora, de un brinco;
escapémonos de ese jabardillo. Harto loco es aún para mis
semejantes. Allí a corta distancia brilla algo con una claridad
muy singular. Alguna cosa me atrae hacia aquellas matas.
¡Ven, ven! Escurrámonos hacia allí.

FAUSTO
¡Espíritu de contradicción! ¡Adelante! Condúceme en
buena, hora. ¡Eso sí que está bien, a fe mía! Nos
encaminamos al Brocken la noche de Walpurgis, para
aislarnos aquí mismo a nuestro sabor.

MEFISTÓFELES
Mira allí qué llamas de varios colores. Es un alegre club
que se ha reunido. En un pequeño círculo no se está solo.

FAUSTO
Mejor quisiera, sin embargo, estar allí arriba. Ya veo
lumbre y una humareda que gira formando remolino. Allí
corre en tropel la multitud hacia el Malo. Más de un enigma
debe descifrarse allí.

MEFISTÓFELES
Pero también se forma el nudo de más de un enigma.
Deja que grite y alborote el gran mundo; permanezcamos

202

201