JOHAN WOLFGANG GOETHE


el tiempo de angustia. Lo que ha de suceder, suceda al
instante. Caiga sobre mí su destino, y conmigo ella sucumba.

MEFISTÓFELES
¡Cómo bulle, cómo arde eso de nuevo! Anda a
consolarla, insensato. Allí donde una cabeza tan pequeña no
ve salida alguna, al punto se figura que todo ha concluido.
¡Viva aquel que se mantiene animoso! Fuera de eso, sin
embargo, estás bastante endiablado ya. Nada encuentro más
ridículo en el mundo que un diablo sumido en la
desesperación.




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